
¿Quién no ha escuchado o incluso pensado alguna de estas frases?:
- No puedo comprender cómo puede escuchar esa música.
- No puedo comprender cómo le gusta ese chico.
- No puedo comprender cómo se viste así.
Esto se debe a que cuando nos sacan de lo que consideramos lo normal, lo propio, lo ideal...tenemos cierta tendencia a no entender que existan otras opciones. Por ello, pienso que nuestra sociedad nos invita con bastante facilidad a llevar esta tendencia hasta el extremo de despreciar a otra gente por ser de una manera distinta.
Podemos llegar a despreciar a una persona por llevar gafas, por su raza, por el acento que tiene, por ser de otro equipo, por gustarle el baile, por vestirse de forma distinta, por ser inmigrante, por ser gay, por la música que oye, por ser andaluz, por ser mujer, por ser de otro partido político, por vivir en un barrio más pobre, por el trabajo que tiene, por su religión, por estar en el paro…
Creo que pocas veces nos ponemos en el lugar del otro para ver por qué es o porque piensa así. Ojalá hiciéramos esto más a menudo, en muchas ocasiones le comprenderíamos y otras veces simplemente lo tendríamos que respetar.
(Francisco García Rosa)
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